El cambio climático y el aislamiento térmico

A mayor espesor de aislamiento térmico, menores pérdidas energéticas, lo que significa menor consumo de energía para mantener un bienestar térmico y, por tanto, menor quema de combustible y menor emisión de CO2

La primera reglamentación sobre edificación surgió en España en 1979 (NBE-CT 97). En esta normativa, se especificaba que la mayor exigencia de espesor de aislamiento térmico se podía resolver con unos 4cm de espesor, en el clima más frío. Por lo tanto, había muchas situaciones que se podían resolver con espesores inferiores a 4cm. Uno de los motivos principales que llevó a realizar esta reglamentación, fue la necesidad de reducir la dependencia energética exterior tras la crisis del Petroleo de 1973.

A partir de los años 70, se empieza a tomar conciencia sobre el cambio climático y la acumulación de gases de efecto invernadero y CO2. En el Protocolo de Kyoto de 1997, se empieza a buscar acuerdos mundiales para acometer el cambio climático.

Con España integrada en la Unión Europea y la evidencia del cambio climático, se sustituye la NBE CT-79 por la CTE. Su última versión es de 2019 y en ella se establece que, en la inmesa mayoría de climas, no servirán niveles de espesor por debajo de 5mm.

La relación entre el espesor de aislamiento térmico y el cambio climático es obvia: a mayor espesor de aislamiento térmico, menores pérdidas energéticas, lo que significa menor consumo de energía para mantener un bienestar térmico y, por tanto, menor quema de combustible y menor emisión de CO2.

La gran mayoría del país (zonas B,C,D y E) necesitan niveles de espesores de entre 6 y 16cm. Y para fabricantes de XPS, se piden espesores por encima de 10cm en diversas zonas. Como consecuencia de esto, se está adoptando la solución de la doble capa de planchas.

Puede consultar los conceptos básicos de la modificación del CTE aprobada por Real Decreto 732/2019 pinchando aquí.

Por suerte, cada vez hay más edificios que se acercan a estándares como el Passivhaus, que proporciona mayores espesores de asilamiento que los establecidos por la normativa.

Por lo tanto, no cabe duda de que el aislamiento térmico es una pieza fundamental para aumentar el ahorro energético y disminiur la emisión de gases que aceleran el cambio climático. Invertir en el presepente para mejorar el futuro.

Si tiene dudas sobre qué sistema de aislamiento térmico se adecúa más a sus necesidades o necesita algún tipo de asesoramiento sobre este tema, no dude en contactar con nosotros.


Destacados

Últimas Noticias

  • Más de 10 millones de viviendas podrían beneficiarse del fondo europeo de recuperación para su rehabilitación

  • VELUX compensará su huella de carbono invirtiendo 135 millones de euros